No son solo sueños.
Su sueño nació tras años de ver por la tele los MV de artistas. Cada vez que veía a esas chicas super estrellas luciendo ropas extrabagantes y delicadas, bailando freedance, y contando historias de amor y amistad con sus melodiosas voces, su corazón palpitaba.
Era extraño pasa ella pensar en que alguna vez iba a estar arriba de una encenario sudando con las luces de los relfectores sobre ella, cantando esas canciones que tanto la emocionaban para cientos de fanaticos... cientos de fanaticos gritando su nombre y cantando las canciones con ella. Era solo un sueño de tarde lluviosa o la imaginación que la hacia volar cada vez que veía esos videos llenos de escenarios, musica, colores y danzas.
Se veía atraída por la idea cada vez que aparecía en su mente, pero sabia que para ella era imposible.
"Nada es imposible" leyó una vez en un libro donde formulaban los sueños de una joven y bella chica que soñaba con su principe azul. Claro, luego de eso aparecía el hada madrina y cumplía los sueños de la chica transformandola en una princesa y regalandole una vida feliz por siempre. Pero la realidad es muy distinta.
Cuando se nace con la pobreza a cuestas, los sueños de ese tipo son casi inrealizables. A largo o corto plazo se pierden los sueños y uno se sume en una vida rutinaría de trabajo y familia que aunque a algunos les guste, no era el caso de Xiang Qin.
Viajar por el mundo, bailar hasta sentir que las piernas se te rompen, cantar hasta sentir fuego en la garganta y oir las voces de los miles de fanaticos haciendo eco de tus canciones era lo que más deseaba en el mundo.
Su voz era buena, digamos que afinaba y podía encontrarse melodiosa si se lo proponia pero le faltaba el aire con frecuencia y no podia hacer notas altas. Un profesor de canto la ayudaría con eso sin duda.
Para bailar no tenia más problema que el aire.
Como ella decía "la base esta", si la base estaba, pero para perfecciónarse eran necesarios recursos que no tenía a su disposición y cada vez que lo pensaba su angustia la consumia.
Trabajar para ella era casi imposible. No destacaba en nada en especial y aunque tenía una apariencia buena y natural, su cara vendía menos años de los que tenia.
Ella consideraba que además a sus 18 años ya no tenía tiempo. Creía que los 30 eran vejez y que sus años de fama no se harían esperar. A esa edad ya tenía que haber debutado como artista y a los 20 tener miles y miles de fans. Pero si estudiaba canto, trabajaba, perfeccionaba sus tecnicas de baile y ajustaba unos detalles a su imagen llegaría a los 25 años de edad y sin siquiera tener un primer demo. O eso creía ella. La anciedad, la calificaba casi por completo.
Luego de años de soñar, se dió el gusto de estudiar canto, pero como hobby ya que estaba estudiando diseño de indumentaría en una universidad estatal. No era lo que más le gustaba, pero no le iba tan mal.
Su profesor de canto la ayudo con sus problemas de aire y respiración y además el ultimo año de clases la inscribió a un concurso a nivel nacional a sus espaldas y enterarse fue casi shockeante. Revivierón en ella todos esos sentimientos que la musica le producía.
El miedo la consumía... ni pensar en pisar un escenario, le daba miedo la idea, la gente oyendola o peor aun... observandola, le aterrorizaba la idea, pero era un paso para cumplir su sueño, ese sueño que por temor, por desgano abandonó.
No estaba segura de poder destacar en cuanto a vocalización, pero podía intentar algo con su imagen e incluso armar una coreografía de baile, pero eso era aspirar demasiado.
Tenía a sus amigos que en cuanto lo supieron le ofrecieron miles de alternativas, todas maravillosas y realizables en el poco tiempo que tenía.
A sus 21 años de edad, ya podía decirse a si misma que había hecho varias cosas emocionantes en su vida, pero esto era algo diferente, nuevo y casi magico para ella.
Subió al escenario había visto hasta entonces performances extraordinarias... voces de todos los calibres, canciones de todos los estilos, y hasta coreografias aun deseaba ver con que la sorprenderían los demás participantes, pero su turno había llegado ya.
El escenario no era muy grande, pero tenia unos potentes reflectores que enfocaban y dejaban a la vista sus mejores razgos. No tenia esperanzas pero había subido decidida a dejar lo mejor de sí, y a anotar en su diario personal... que se había animado a hacer algo que le encantaba sin temerle a lo que puedan pensar.
Su canción sonó, varios desperfectos se hicieron notar en el transcurso de la canción, pero eran causados por los nervios. Sin embargo dio lo mejor de su voz aunque no alcanzó para llegar a los puestos premiados.
No se sintió mla de haber perdido... por el contrario, se sintió realizada. Ganar no lo era todo porque sabía que habían muchas voces potentes, y maravillosas compitendo por lo mismo. Pero su premio fue la valentía que sacó de dios sabrá donde para participar y no morir en el escenario como ella pensó que pasaría, y tambien asegurarse que, quizás no como ella lo hubiera imaginado pero concretó sus ueño de estar en un escenario dando lo mejor de sí, y la gente aplaudiendola y cantando con ella.
Ese día Xiang aprendió que ante la minima posibilidad de comenzar a concretar un sueño, debe acceder. Los sueños siempre que se quiere se cumplen, quizás no en la medida ni en la forma en la que deseamos, pero si usamos la imaginación y ponemos algo de nosotros, todos nuestros sueños son realizables.
Era extraño pasa ella pensar en que alguna vez iba a estar arriba de una encenario sudando con las luces de los relfectores sobre ella, cantando esas canciones que tanto la emocionaban para cientos de fanaticos... cientos de fanaticos gritando su nombre y cantando las canciones con ella. Era solo un sueño de tarde lluviosa o la imaginación que la hacia volar cada vez que veía esos videos llenos de escenarios, musica, colores y danzas.
Se veía atraída por la idea cada vez que aparecía en su mente, pero sabia que para ella era imposible.
"Nada es imposible" leyó una vez en un libro donde formulaban los sueños de una joven y bella chica que soñaba con su principe azul. Claro, luego de eso aparecía el hada madrina y cumplía los sueños de la chica transformandola en una princesa y regalandole una vida feliz por siempre. Pero la realidad es muy distinta.
Cuando se nace con la pobreza a cuestas, los sueños de ese tipo son casi inrealizables. A largo o corto plazo se pierden los sueños y uno se sume en una vida rutinaría de trabajo y familia que aunque a algunos les guste, no era el caso de Xiang Qin.
Viajar por el mundo, bailar hasta sentir que las piernas se te rompen, cantar hasta sentir fuego en la garganta y oir las voces de los miles de fanaticos haciendo eco de tus canciones era lo que más deseaba en el mundo.
Su voz era buena, digamos que afinaba y podía encontrarse melodiosa si se lo proponia pero le faltaba el aire con frecuencia y no podia hacer notas altas. Un profesor de canto la ayudaría con eso sin duda.
Para bailar no tenia más problema que el aire.
Como ella decía "la base esta", si la base estaba, pero para perfecciónarse eran necesarios recursos que no tenía a su disposición y cada vez que lo pensaba su angustia la consumia.
Trabajar para ella era casi imposible. No destacaba en nada en especial y aunque tenía una apariencia buena y natural, su cara vendía menos años de los que tenia.
Ella consideraba que además a sus 18 años ya no tenía tiempo. Creía que los 30 eran vejez y que sus años de fama no se harían esperar. A esa edad ya tenía que haber debutado como artista y a los 20 tener miles y miles de fans. Pero si estudiaba canto, trabajaba, perfeccionaba sus tecnicas de baile y ajustaba unos detalles a su imagen llegaría a los 25 años de edad y sin siquiera tener un primer demo. O eso creía ella. La anciedad, la calificaba casi por completo.
Luego de años de soñar, se dió el gusto de estudiar canto, pero como hobby ya que estaba estudiando diseño de indumentaría en una universidad estatal. No era lo que más le gustaba, pero no le iba tan mal.
Su profesor de canto la ayudo con sus problemas de aire y respiración y además el ultimo año de clases la inscribió a un concurso a nivel nacional a sus espaldas y enterarse fue casi shockeante. Revivierón en ella todos esos sentimientos que la musica le producía.
El miedo la consumía... ni pensar en pisar un escenario, le daba miedo la idea, la gente oyendola o peor aun... observandola, le aterrorizaba la idea, pero era un paso para cumplir su sueño, ese sueño que por temor, por desgano abandonó.
No estaba segura de poder destacar en cuanto a vocalización, pero podía intentar algo con su imagen e incluso armar una coreografía de baile, pero eso era aspirar demasiado.
Tenía a sus amigos que en cuanto lo supieron le ofrecieron miles de alternativas, todas maravillosas y realizables en el poco tiempo que tenía.
A sus 21 años de edad, ya podía decirse a si misma que había hecho varias cosas emocionantes en su vida, pero esto era algo diferente, nuevo y casi magico para ella.
Subió al escenario había visto hasta entonces performances extraordinarias... voces de todos los calibres, canciones de todos los estilos, y hasta coreografias aun deseaba ver con que la sorprenderían los demás participantes, pero su turno había llegado ya.
El escenario no era muy grande, pero tenia unos potentes reflectores que enfocaban y dejaban a la vista sus mejores razgos. No tenia esperanzas pero había subido decidida a dejar lo mejor de sí, y a anotar en su diario personal... que se había animado a hacer algo que le encantaba sin temerle a lo que puedan pensar.
Su canción sonó, varios desperfectos se hicieron notar en el transcurso de la canción, pero eran causados por los nervios. Sin embargo dio lo mejor de su voz aunque no alcanzó para llegar a los puestos premiados.
No se sintió mla de haber perdido... por el contrario, se sintió realizada. Ganar no lo era todo porque sabía que habían muchas voces potentes, y maravillosas compitendo por lo mismo. Pero su premio fue la valentía que sacó de dios sabrá donde para participar y no morir en el escenario como ella pensó que pasaría, y tambien asegurarse que, quizás no como ella lo hubiera imaginado pero concretó sus ueño de estar en un escenario dando lo mejor de sí, y la gente aplaudiendola y cantando con ella.
Ese día Xiang aprendió que ante la minima posibilidad de comenzar a concretar un sueño, debe acceder. Los sueños siempre que se quiere se cumplen, quizás no en la medida ni en la forma en la que deseamos, pero si usamos la imaginación y ponemos algo de nosotros, todos nuestros sueños son realizables.

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