II: Mori Miryoku
El viaje poco a poco estaba transformando a Nabi. Era una de sus mejores experiencias a bordon aunque no tan llena de aventuras como a la reina de los piratas le gustaba, sin embargo el aire famliar que se respiraba la hacia sentir muy a gusto y desear que el viaje no acabase nunca.
No era normal para Nabi sentir eso ya que nunca que subia a un barco conocía a sus tripulantes por más que haya viajado más de una vez en el. Es normal que en Mizu, los piratas no pertenezcan a ninguna tripulación ni deban lealtad a ningun capitan, ya que todos lo que buscaban era experiencia en los mares para poder formar parte de la tripulación de Scar, el pirata vampiro legendario. Y Nabi buscaba exactamente lo mismo.
En el barco de John las cosas eran diferentes. El compañerismo, la familiaridad, y la delicadeza con la que los marinos la trataban hacian a Nabi pensar que quizás haya otras opciones para ella además de Scar.
-Tierra a la vista- gritó un marinero avivando lo evidente. Ya el vigía le habia dado el informe al capitan y sabian casi todos que pronto estarian en Mori Miryoku, recorriendo esas peligrosas pero magicas tierras.
A Nabi la invadió el panico de tan solo pensar que pronto estarian en tierra y solo un poco despues en Sabaku Tsumetai, eso indicaba que estaba proxima la horaa tener que aventurarse sola por el desconocido Tochi.
-Genial, ¿Esta es tu aventura Nabi?- preguntó otro marinero que limpiaba la cubierta con descuido.
-Algo asi...- dijo entre risas nerviosas. Salio por las escaleras al pasillo... no queria estar fuera, eso la ponía peor. Entro en el cuarto que habia estado compartiendo con Gin, donde sorpresivamente encontró al licantropo.
-Gin... yo...- dijo nerviosa sosteniendo entre sus manos aun el picaporte.
-Esta bien... pasa, tambien es tu cuarto.- contestó él que estaba deshaciendo su transformación. Nabi no había hasta entonces presenciado jamás la transformación de un hibrido, y mucho menos la de un licantropo. Era a su criterio, facinante.
-¿Duele?- preguntó curiosa olvidando las penas que hasta hace unos momentos la avatían.
-No... solo las primeras veces, pero como todo.- se echo a reir.
-Wow- expresó la joven. Se quedó embobada mirando a Gin incluso luego de que terminase su transformación.
-¿Esta todo bien?- preguntó el joven lobo para sacarla de su trance.
-Em... si- se sentó en la cama donde solía dormir. Pronto estarían en tierra y se quedaría en Tochi por lo que no dormiría más allí ni escucharia la acompasada y melodiosa respiración de Gin al dormir. -Creo que extrañaré este barco.- dijo casi sonrojada.
-A muchos les pasa- confesó él. -El lugar que John nos da a cada uno en el barco es lo que nos hace sentir a gusto y claro, el compañerismo... aqui nadie buscar unirse a Scar.- dijo casi sin darse cuenta.
-Yo...- se avergonzó y bajó la mirada. A pesar de que sabía que Gin no lo había dicho a proposito, le dolía saber que los demás pensaban que ella estaba allí para conseguir una marca más en su expediente de viajes, aunque esa era la pura verdad.
-Lo siento Nabi... no lo digo por tí- aunque no sabía porque se excusaba el trataba de no herirla. -Solo que en muchos barcos es común no ver los mismos marineros en dos viajes.- y lo logró.
-Cierto...- dijo ella aun apenada.- Me hacen sentir como en casa.- conlcuyó.
-Eso es genial, ¿viajas otra vez con nosotros?
-Siempre que pueda- dijo contenta.
Gin salió del cuarto de forma tranquila, dejando a su paso un aroma a flores silvestres. Nabi no entendia porque el siempre olía tan bien y tan fresco.
La noche llegó rapido y sin ningun suceso de por medio. El barco llegó a orillas de Tochi y pronto todos los marineros comenzaron a armar un campamento para pasar la noche fuera. A Nabi no le agradaba la idea, Tochi era un sitio que no conocía y pensar en la cantidad de seres magicos que alberga Mori Miryoku la ponía más nerviosa aun... pero quería pasar el mayor tiempo posible con los tripulantes de S.S.Sainé, era el mejor barco que había conocido jamás y la mejor tripulación de los 7 mares claro, dejando a Scar y su barco T.Ida de lado.
Dormir se le hizo casi imposible... los sonidos del bosque, las risas lejanas de las elfas y las ninfas... y todo ese esplendor que tiene Tochi.
Se levantó... todos estaba profundamente dormidos. Habían comido carne asada y bailado despues de la cena, por lo que estaban todos agotados. Esa clase de festejos por llegar a destino eran común en el barco de John.
Se dispuso a caminar entre los árboles, quería ver de donde venían esas risas tan contagiosas. Pareciera que alguien se divirtiera. Tenía la impresión de que eran ninfas, pero tenia que verlo con sus propios ojos.
-¡Oye!... hey, tu- le gritó una voz masculina a pocos metros. Se giró a la derecha y pudo ver otro pirata. -¿Quien eres?... ¿Estas perdida?- le preguntó amablemente el joven. Su apariencia era de la de un gran pirata. Ella no lo había visto en el barco, sino lo hubiera distinguido por sus tatuajes y su forma de llevar el "look" de pirata, aun mejor que John.
-Oh lo siento, solo estaba investigando.- le dijo ella perdida en los ojos almendrados del joven.
-¿Y por que una princesa investiga el bosque?- dijo extrañado de la apariencia de Nabi.
-¿Princesa?.- recordó el gran vestido de ceda rosado con lazos negros y espalda descubierta que llevaba puesto y se echó a reir. -Oh, ya veo- dijo aun riendo... -aunque no te lo parezca, soy pirata.
-¿Pirata?- dijo claramente sorpredido. Se echo a reir a la par de Nabi. De prontó de un árbol cae una joven, claramente otra pirata.
-¿Una piarata con tal vestido?- dijo la joven con desprecio. -¿De donde vienes?
-Mi tripulación y yo venimos de Ryoshi.
-¿Tu tripulación?... ¿Eres capitán con esas pintas?, no puedo creer que alguien vaya a obedecerte.- dijo la joven con una mirada tajante como cuchilla recien afilada.
-No... quiero decir...- los nervios la hacían tartamudear. Realmente se había metido en apuros. ¿Como pudo decirle a alguien que era pirata? Si las cosas iban mal, les arruinaría la mision a S.S.Sainé.
-Vale, ya... suficiente Leia, dejala en paz, estamos de vacaciones... que dirá el capitán.- le dijo el chico de forma amenazante. -¿De que tripulación eres?... yo soy Hakuh y ella es Leia, somos de T.Ida.- trató de apaciguar Hakuh y le extendió la mano en modo de saludo.
-¿T.Ida?- dijo con enfasis- ¿T.Ida el barco?- dijo ella casi ahogada.
-Si, ¿que parte no entendiste?- le dijo con enojo en sus amarillentos y agrios ojos Leia. -El barco del capitan Scar ¿No oiste hablar de el?- dijo incredula.
-Si, claro... ¿Tu tambien?, eso significa que acepta mujeres en su tripulación.- hablando para si misma y con una notoría emoción en sus palabras. -Lo siento... yo soy Nabi y momentaneamente viajo con S.S.Sainé. No pertenezco a ninguna tripulación aun.
-Y con esas pintas no sé quien podría aceptarte- dijo con desprecio Leia. -Despues de todo un pirata debe trabajar, luchar y robar... y no creo que puedas hacerlo con esas ropas.
-Si puedo...- dijo avergonzada. El rubor de sus mejillas se estaba tornando rubí al ver los ojos divertidos de Hakuh. -De hecho... algun día perteneceré a T.Ida como ustedes- enfatizó.
-¿Quieres unirte a Scar?- preguntó Hakuh. -Eso es genial, en el ultimo viaje murieron 6 marineros... salieron de las fronteras de Scar y fueron asesinados por un hibrido mitad lobo y ahora buscamos reemplazantes.- contó infantilmente Hakuh.
Los ojos de Nabi se llenaron de emocion y lagrimas. Su sueño se estaba por hacer realidad mucho antes de lo esperado.
Habian pasado dos años de la ultima vez que vió a Scar en persona, y el le había dicho que era muy joven, no tenia experiencia y que además no buscaba más marineros, cuando le expresó su deseo de pertenecer a T.Ida. Esta era su oportunidad y no podía derrocharla, quizás pasarían otros dos años antes de tener otra oportunidad similar.
-¿A ti te falta un tornillo o que?- le gritó Leia a Hakuh. -Es una señorita... Scar nunca la aceptaría en el barco. Y si lo hiciera, solo sería su cena.- un escalofrió recorrió el cuerpo de Nabi.
-No seas pesimista Leia... ¿o tienes celos porque dejarías de ser la unica mujer en el barco?- continuó divertido Hakuh. Nabi prestó especial atencion a "unica mujer" en la frase de Hakuh.
-No es eso idiota- se enojó Leia. -Ella no parece un pirata, parece una dama perdida.
-Me gustaría...- alcanzó a decir Nabi. Leia y Hakuh la miraron con desconcierto en sileción. -Quiero intentarlo- continuo. Hakuh sonrió amigablemente, su rostro era dulce como melocotón.
-Genial, vamos- definió Hakuh. Tomó a Leia de la mano y se dispuso a caminar a traves del bosque.
Atravesaron el bosque en menos de cinco minutos... claro, solo se trataba de un pequeño tramo del bosque, debido a que ambos barcos estaba en la orilla pero en distintos extremos.
El barco T.Ida era tan fabuloso por dentro como ella lo habia visto por fuera. Tenia unos pasillos pulcros de madera beige, con detalles dorados, y no le extrañaría enterarse de que los detalles dorados eran de oro.
Al final del pasillo... el cuarto del capitan. Era facilmente ditinguido debido a que en la puerta habia un timón de verco con un sobrero tipico de pirata capitán. Se rió en su fuero interno del detalle... ingenioso e inesperado. Estuvieron cerca lo suficiente como para oir gemidos que venían de adentro del cuarto cuando Leia los detuvo.
-El capitan esta ocupado.- dijo ella algo sonrojada, con la mirada gacha. -Mejor volvemos luego...- finalizó mientras se giraba para irse.
-No, solo esta comiendo...- dijo Hakuh seguro y con tono familiar. Su tranquilidad y la incomodidad de Leia ponia en desconcierto a Nabi. -Nabi ¿Alguna vez has visto a un vampiro alimentarse?.
-No, jamás tuve la oportunidad.- contestó cautelosa, aunque quería hablar con Scar... ella realmente no deseaba ver a su idolo bebiendo la sangre de un ser vivo.
-No creo que se este alimentando...- interrumpió Leia. Todos comprendieron a que se refería Leia al oir otro fuerte gemido. -Mañana iré a buscarte yo personalmente Nabi, pero ahora vete a dormir.
No pudo contestar nada, solo se dispuso a caminar detrás de Leia, dejando a Hakuh solo en medio del pasillo.
Quizas no todo es lo que aparenta. Ella siempre supo que Scar era un despiadado, mujeriego y egocentrico capitan de barco, pero... verlo con sus propios ojos, le dejaba el mar sabor en la boca que tanto odiaba... el de la desilusión.
Corrió por el bosque luego de que Leia la acompañara hasta donde la habian encontrado con Hakuh. Ese transcurso lo recorrieron a paso acompasado y en silencio.
Llegó al campamento de S.S.Sainé. Todos seguían durmiendo menos Gin.
-¿Donde estuvas?- le dijo Gin aunque por su cara seria y calculadora, Nabi pudo suponer que ya lo sabía.
-Fui a caminar... quería conocer el sitio.- dijo ella inocentemente, aunque el rubor de sus mejillas la delataban más de lo que hubiera deseado.
-¿Quienes eran?- dijo el sin rodeos.
-Piratas... estan con su tripulación aqui.- contestó tambien con la misma franqueza.
-Ya veo... ¿y de que tripulación son?- preguntó más tranquilo debido a la honestidad de Nabi. Creyó que ella le mentiría a pesar de no ser su forma de ser.
-De... la tripulacion de Scar- dijo acentuando su rubor en las mejillas.
-¿Scar aqui?, maldicion, tendremos que irnos pronto
-¡No!... ellos... estan de vacaciones.- esvozó con una nota de incredibilidad en lo que decía. Un pirata de vacaciones, ¿Quien lo creería?... eso no importaba porque si las cosas salían como Nabi deseaba, mañana empezaría a formar parte de la tripulación de Scar.
-¿Vacaciones?, pues ¿por que Tochi? justo Scar... es raro- pues bien, Gin creía en las impensables vacaciones de los piratas esos hombres sin preocupaciones que viajaban de un sitio a otro robando objetos, teniendo fiestas, y divirtiendose.... seguramente es un trabajo muy cansador, pensó Nabi.
-En serio.. ¿los piratas toman vacaciones?.
-Claro... es un periodo en el que nos relajamos... no robamos, no peleamos y nos vamos a otro reino a descansar. O algunos viajan a ver a sus familias. Quizás la vida de un pirata es de lo más divertida, pero a veces el hogar se extraña... por lo menos gente que tiene familia, otros piratas como yo que no tienen a nadie consideran su hogar el barco y su familia los marineros, nos quedamos en el barco.
-Ya veo.- contstó Nabi, estaba feliz de descubrir eso, despues de todo no iba a tener que dejar de ver a su madre, quién creía, que ella ahora estaba de estudios.
-Ve a dormir ya.- le dijo Gin mientras se preparaba para correr.
-¿Donde vas?- lo inerrogo Nabi.
-A investigar.- pego un salto y se transformó en lobo. A los pocos segundos Nabi ya lo habia perdido de vista.
Se fue a dormir, no podaia hacer nada para traer de nuevo a Gin, aunque sea lo que sea que el lobo plateado encuentre, no iba a afectar a Nabi despus de todo.
-Eh Nabi, despierta.- la sacudió uno de los marineros. -Ya nos marchamos.
-¿¡Que!?- se despertó de un salto. Se encontraba en el barco, no sabía como habi llegado al cuarto que compartía con Gin. -¿Que ocurrio?
-Zarparemos en unos minutos, será mejor que bajes.
-¿Y la mision?¿Que hora es?- preguntó Nabi medio dormida aun. El marinero la miro extrañado.
-Ya la hicimos, de hecho nos vamos porque parece ser que estamos en territorio de Scar, y no queremos problemas. No pasa nada si estas tu sola.
-Ya veo...
Cuando salió a la cubierta ya estaba todo gurdado, de hecho incluso la cubierta estaba limpia y todos los marineros ya estaban arriba.
-Supongo que este es el adios.- le dijo John apareciendo por detrás y apoyando una mano sobre el hombro de la reina pirata.
-Si, eso creo.- expresó casi temblando. No sabia que iba a ser de ella a partir de ahora, quedaba mucho camino hacia Sabaku Tsumetai. -Gracias por todo capitan.- hizo una reverencia en agradecimiento.
-Espero verte pronto. Que viajes con nosotros es todo un placer.- le dijo el capitan devolviendole la reverencia.
Colgó de su hombro el pequeño bolso que traía con sus pertenencias y se dirigió a bajar la tabla hacia tierra.
-Adios a todos, fue un gusto viajar con ustedes- dijo antes de descender. Pudo oir los gritos de sus -ahora ex- compañeros de viaje en modo de saludos, despedidas y bendiciones.
No quiso ver como S.S.Sainé se iba, por lo que le dió la espalda al barco y se dirigió al bosque.
No era normal para Nabi sentir eso ya que nunca que subia a un barco conocía a sus tripulantes por más que haya viajado más de una vez en el. Es normal que en Mizu, los piratas no pertenezcan a ninguna tripulación ni deban lealtad a ningun capitan, ya que todos lo que buscaban era experiencia en los mares para poder formar parte de la tripulación de Scar, el pirata vampiro legendario. Y Nabi buscaba exactamente lo mismo.
En el barco de John las cosas eran diferentes. El compañerismo, la familiaridad, y la delicadeza con la que los marinos la trataban hacian a Nabi pensar que quizás haya otras opciones para ella además de Scar.
-Tierra a la vista- gritó un marinero avivando lo evidente. Ya el vigía le habia dado el informe al capitan y sabian casi todos que pronto estarian en Mori Miryoku, recorriendo esas peligrosas pero magicas tierras.
A Nabi la invadió el panico de tan solo pensar que pronto estarian en tierra y solo un poco despues en Sabaku Tsumetai, eso indicaba que estaba proxima la horaa tener que aventurarse sola por el desconocido Tochi.
-Genial, ¿Esta es tu aventura Nabi?- preguntó otro marinero que limpiaba la cubierta con descuido.
-Algo asi...- dijo entre risas nerviosas. Salio por las escaleras al pasillo... no queria estar fuera, eso la ponía peor. Entro en el cuarto que habia estado compartiendo con Gin, donde sorpresivamente encontró al licantropo.
-Gin... yo...- dijo nerviosa sosteniendo entre sus manos aun el picaporte.
-Esta bien... pasa, tambien es tu cuarto.- contestó él que estaba deshaciendo su transformación. Nabi no había hasta entonces presenciado jamás la transformación de un hibrido, y mucho menos la de un licantropo. Era a su criterio, facinante.
-¿Duele?- preguntó curiosa olvidando las penas que hasta hace unos momentos la avatían.
-No... solo las primeras veces, pero como todo.- se echo a reir.
-Wow- expresó la joven. Se quedó embobada mirando a Gin incluso luego de que terminase su transformación.
-¿Esta todo bien?- preguntó el joven lobo para sacarla de su trance.
-Em... si- se sentó en la cama donde solía dormir. Pronto estarían en tierra y se quedaría en Tochi por lo que no dormiría más allí ni escucharia la acompasada y melodiosa respiración de Gin al dormir. -Creo que extrañaré este barco.- dijo casi sonrojada.
-A muchos les pasa- confesó él. -El lugar que John nos da a cada uno en el barco es lo que nos hace sentir a gusto y claro, el compañerismo... aqui nadie buscar unirse a Scar.- dijo casi sin darse cuenta.
-Yo...- se avergonzó y bajó la mirada. A pesar de que sabía que Gin no lo había dicho a proposito, le dolía saber que los demás pensaban que ella estaba allí para conseguir una marca más en su expediente de viajes, aunque esa era la pura verdad.
-Lo siento Nabi... no lo digo por tí- aunque no sabía porque se excusaba el trataba de no herirla. -Solo que en muchos barcos es común no ver los mismos marineros en dos viajes.- y lo logró.
-Cierto...- dijo ella aun apenada.- Me hacen sentir como en casa.- conlcuyó.
-Eso es genial, ¿viajas otra vez con nosotros?
-Siempre que pueda- dijo contenta.
Gin salió del cuarto de forma tranquila, dejando a su paso un aroma a flores silvestres. Nabi no entendia porque el siempre olía tan bien y tan fresco.
La noche llegó rapido y sin ningun suceso de por medio. El barco llegó a orillas de Tochi y pronto todos los marineros comenzaron a armar un campamento para pasar la noche fuera. A Nabi no le agradaba la idea, Tochi era un sitio que no conocía y pensar en la cantidad de seres magicos que alberga Mori Miryoku la ponía más nerviosa aun... pero quería pasar el mayor tiempo posible con los tripulantes de S.S.Sainé, era el mejor barco que había conocido jamás y la mejor tripulación de los 7 mares claro, dejando a Scar y su barco T.Ida de lado.
Dormir se le hizo casi imposible... los sonidos del bosque, las risas lejanas de las elfas y las ninfas... y todo ese esplendor que tiene Tochi.
Se levantó... todos estaba profundamente dormidos. Habían comido carne asada y bailado despues de la cena, por lo que estaban todos agotados. Esa clase de festejos por llegar a destino eran común en el barco de John.
Se dispuso a caminar entre los árboles, quería ver de donde venían esas risas tan contagiosas. Pareciera que alguien se divirtiera. Tenía la impresión de que eran ninfas, pero tenia que verlo con sus propios ojos.
-¡Oye!... hey, tu- le gritó una voz masculina a pocos metros. Se giró a la derecha y pudo ver otro pirata. -¿Quien eres?... ¿Estas perdida?- le preguntó amablemente el joven. Su apariencia era de la de un gran pirata. Ella no lo había visto en el barco, sino lo hubiera distinguido por sus tatuajes y su forma de llevar el "look" de pirata, aun mejor que John.
-Oh lo siento, solo estaba investigando.- le dijo ella perdida en los ojos almendrados del joven.
-¿Y por que una princesa investiga el bosque?- dijo extrañado de la apariencia de Nabi.
-¿Princesa?.- recordó el gran vestido de ceda rosado con lazos negros y espalda descubierta que llevaba puesto y se echó a reir. -Oh, ya veo- dijo aun riendo... -aunque no te lo parezca, soy pirata.
-¿Pirata?- dijo claramente sorpredido. Se echo a reir a la par de Nabi. De prontó de un árbol cae una joven, claramente otra pirata.
-¿Una piarata con tal vestido?- dijo la joven con desprecio. -¿De donde vienes?
-Mi tripulación y yo venimos de Ryoshi.
-¿Tu tripulación?... ¿Eres capitán con esas pintas?, no puedo creer que alguien vaya a obedecerte.- dijo la joven con una mirada tajante como cuchilla recien afilada.
-No... quiero decir...- los nervios la hacían tartamudear. Realmente se había metido en apuros. ¿Como pudo decirle a alguien que era pirata? Si las cosas iban mal, les arruinaría la mision a S.S.Sainé.
-Vale, ya... suficiente Leia, dejala en paz, estamos de vacaciones... que dirá el capitán.- le dijo el chico de forma amenazante. -¿De que tripulación eres?... yo soy Hakuh y ella es Leia, somos de T.Ida.- trató de apaciguar Hakuh y le extendió la mano en modo de saludo.
-¿T.Ida?- dijo con enfasis- ¿T.Ida el barco?- dijo ella casi ahogada.
-Si, ¿que parte no entendiste?- le dijo con enojo en sus amarillentos y agrios ojos Leia. -El barco del capitan Scar ¿No oiste hablar de el?- dijo incredula.
-Si, claro... ¿Tu tambien?, eso significa que acepta mujeres en su tripulación.- hablando para si misma y con una notoría emoción en sus palabras. -Lo siento... yo soy Nabi y momentaneamente viajo con S.S.Sainé. No pertenezco a ninguna tripulación aun.
-Y con esas pintas no sé quien podría aceptarte- dijo con desprecio Leia. -Despues de todo un pirata debe trabajar, luchar y robar... y no creo que puedas hacerlo con esas ropas.
-Si puedo...- dijo avergonzada. El rubor de sus mejillas se estaba tornando rubí al ver los ojos divertidos de Hakuh. -De hecho... algun día perteneceré a T.Ida como ustedes- enfatizó.
-¿Quieres unirte a Scar?- preguntó Hakuh. -Eso es genial, en el ultimo viaje murieron 6 marineros... salieron de las fronteras de Scar y fueron asesinados por un hibrido mitad lobo y ahora buscamos reemplazantes.- contó infantilmente Hakuh.
Los ojos de Nabi se llenaron de emocion y lagrimas. Su sueño se estaba por hacer realidad mucho antes de lo esperado.
Habian pasado dos años de la ultima vez que vió a Scar en persona, y el le había dicho que era muy joven, no tenia experiencia y que además no buscaba más marineros, cuando le expresó su deseo de pertenecer a T.Ida. Esta era su oportunidad y no podía derrocharla, quizás pasarían otros dos años antes de tener otra oportunidad similar.
-¿A ti te falta un tornillo o que?- le gritó Leia a Hakuh. -Es una señorita... Scar nunca la aceptaría en el barco. Y si lo hiciera, solo sería su cena.- un escalofrió recorrió el cuerpo de Nabi.
-No seas pesimista Leia... ¿o tienes celos porque dejarías de ser la unica mujer en el barco?- continuó divertido Hakuh. Nabi prestó especial atencion a "unica mujer" en la frase de Hakuh.
-No es eso idiota- se enojó Leia. -Ella no parece un pirata, parece una dama perdida.
-Me gustaría...- alcanzó a decir Nabi. Leia y Hakuh la miraron con desconcierto en sileción. -Quiero intentarlo- continuo. Hakuh sonrió amigablemente, su rostro era dulce como melocotón.
-Genial, vamos- definió Hakuh. Tomó a Leia de la mano y se dispuso a caminar a traves del bosque.
Atravesaron el bosque en menos de cinco minutos... claro, solo se trataba de un pequeño tramo del bosque, debido a que ambos barcos estaba en la orilla pero en distintos extremos.
El barco T.Ida era tan fabuloso por dentro como ella lo habia visto por fuera. Tenia unos pasillos pulcros de madera beige, con detalles dorados, y no le extrañaría enterarse de que los detalles dorados eran de oro.
Al final del pasillo... el cuarto del capitan. Era facilmente ditinguido debido a que en la puerta habia un timón de verco con un sobrero tipico de pirata capitán. Se rió en su fuero interno del detalle... ingenioso e inesperado. Estuvieron cerca lo suficiente como para oir gemidos que venían de adentro del cuarto cuando Leia los detuvo.
-El capitan esta ocupado.- dijo ella algo sonrojada, con la mirada gacha. -Mejor volvemos luego...- finalizó mientras se giraba para irse.
-No, solo esta comiendo...- dijo Hakuh seguro y con tono familiar. Su tranquilidad y la incomodidad de Leia ponia en desconcierto a Nabi. -Nabi ¿Alguna vez has visto a un vampiro alimentarse?.
-No, jamás tuve la oportunidad.- contestó cautelosa, aunque quería hablar con Scar... ella realmente no deseaba ver a su idolo bebiendo la sangre de un ser vivo.
-No creo que se este alimentando...- interrumpió Leia. Todos comprendieron a que se refería Leia al oir otro fuerte gemido. -Mañana iré a buscarte yo personalmente Nabi, pero ahora vete a dormir.
No pudo contestar nada, solo se dispuso a caminar detrás de Leia, dejando a Hakuh solo en medio del pasillo.
Quizas no todo es lo que aparenta. Ella siempre supo que Scar era un despiadado, mujeriego y egocentrico capitan de barco, pero... verlo con sus propios ojos, le dejaba el mar sabor en la boca que tanto odiaba... el de la desilusión.
Corrió por el bosque luego de que Leia la acompañara hasta donde la habian encontrado con Hakuh. Ese transcurso lo recorrieron a paso acompasado y en silencio.
Llegó al campamento de S.S.Sainé. Todos seguían durmiendo menos Gin.
-¿Donde estuvas?- le dijo Gin aunque por su cara seria y calculadora, Nabi pudo suponer que ya lo sabía.
-Fui a caminar... quería conocer el sitio.- dijo ella inocentemente, aunque el rubor de sus mejillas la delataban más de lo que hubiera deseado.
-¿Quienes eran?- dijo el sin rodeos.
-Piratas... estan con su tripulación aqui.- contestó tambien con la misma franqueza.
-Ya veo... ¿y de que tripulación son?- preguntó más tranquilo debido a la honestidad de Nabi. Creyó que ella le mentiría a pesar de no ser su forma de ser.
-De... la tripulacion de Scar- dijo acentuando su rubor en las mejillas.
-¿Scar aqui?, maldicion, tendremos que irnos pronto
-¡No!... ellos... estan de vacaciones.- esvozó con una nota de incredibilidad en lo que decía. Un pirata de vacaciones, ¿Quien lo creería?... eso no importaba porque si las cosas salían como Nabi deseaba, mañana empezaría a formar parte de la tripulación de Scar.
-¿Vacaciones?, pues ¿por que Tochi? justo Scar... es raro- pues bien, Gin creía en las impensables vacaciones de los piratas esos hombres sin preocupaciones que viajaban de un sitio a otro robando objetos, teniendo fiestas, y divirtiendose.... seguramente es un trabajo muy cansador, pensó Nabi.
-En serio.. ¿los piratas toman vacaciones?.
-Claro... es un periodo en el que nos relajamos... no robamos, no peleamos y nos vamos a otro reino a descansar. O algunos viajan a ver a sus familias. Quizás la vida de un pirata es de lo más divertida, pero a veces el hogar se extraña... por lo menos gente que tiene familia, otros piratas como yo que no tienen a nadie consideran su hogar el barco y su familia los marineros, nos quedamos en el barco.
-Ya veo.- contstó Nabi, estaba feliz de descubrir eso, despues de todo no iba a tener que dejar de ver a su madre, quién creía, que ella ahora estaba de estudios.
-Ve a dormir ya.- le dijo Gin mientras se preparaba para correr.
-¿Donde vas?- lo inerrogo Nabi.
-A investigar.- pego un salto y se transformó en lobo. A los pocos segundos Nabi ya lo habia perdido de vista.
Se fue a dormir, no podaia hacer nada para traer de nuevo a Gin, aunque sea lo que sea que el lobo plateado encuentre, no iba a afectar a Nabi despus de todo.
-Eh Nabi, despierta.- la sacudió uno de los marineros. -Ya nos marchamos.
-¿¡Que!?- se despertó de un salto. Se encontraba en el barco, no sabía como habi llegado al cuarto que compartía con Gin. -¿Que ocurrio?
-Zarparemos en unos minutos, será mejor que bajes.
-¿Y la mision?¿Que hora es?- preguntó Nabi medio dormida aun. El marinero la miro extrañado.
-Ya la hicimos, de hecho nos vamos porque parece ser que estamos en territorio de Scar, y no queremos problemas. No pasa nada si estas tu sola.
-Ya veo...
Cuando salió a la cubierta ya estaba todo gurdado, de hecho incluso la cubierta estaba limpia y todos los marineros ya estaban arriba.
-Supongo que este es el adios.- le dijo John apareciendo por detrás y apoyando una mano sobre el hombro de la reina pirata.
-Si, eso creo.- expresó casi temblando. No sabia que iba a ser de ella a partir de ahora, quedaba mucho camino hacia Sabaku Tsumetai. -Gracias por todo capitan.- hizo una reverencia en agradecimiento.
-Espero verte pronto. Que viajes con nosotros es todo un placer.- le dijo el capitan devolviendole la reverencia.
Colgó de su hombro el pequeño bolso que traía con sus pertenencias y se dirigió a bajar la tabla hacia tierra.
-Adios a todos, fue un gusto viajar con ustedes- dijo antes de descender. Pudo oir los gritos de sus -ahora ex- compañeros de viaje en modo de saludos, despedidas y bendiciones.
No quiso ver como S.S.Sainé se iba, por lo que le dió la espalda al barco y se dirigió al bosque.

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